Cuando tienes una hipoteca o estás pensando en mejorarla, es normal encontrarte con términos como dación en pago, novación o subrogación. Pero… ¿qué significa cada uno y cuándo interesa usarlos? Aquí te lo explicamos de forma sencilla.
Dación en pago: entregar la casa para cancelar la deuda
La dación en pago consiste en entregar tu vivienda al banco a cambio de cancelar la hipoteca al 100 %.
Es una solución extrema, pensada para personas que ya no pueden pagar y necesitan empezar de cero.
Conviene si: no puedes asumir la cuota y no tienes más alternativas.
No conviene si: aún puedes renegociar o vender la vivienda sin perder dinero.
Novación: renegociar tu hipoteca con tu banco
La novación es modificar condiciones de tu hipoteca sin cambiar de banco: interés, cuota, plazo, tipo fijo/variable…
Conviene si: tu banco está dispuesto a mejorar tus condiciones.
No conviene si: otras entidades te dan ofertas mucho mejores.
Subrogación: llevarte tu hipoteca a otro banco
La subrogación te permite cambiar tu hipoteca de banco para conseguir un interés más bajo o una cuota más cómoda.
Conviene si: has visto mejores condiciones en otra entidad.
No conviene si: te quedan pocos años de hipoteca o tu banco iguala la oferta.
¿Qué te conviene a ti?
- Problemas para pagar: dación en pago (negociada con asesor).
- Quieres mejorar condiciones sin cambiar de banco: novación.
- Mejor oferta en otro banco: subrogación.
¿Tienes dudas? Te hacemos un estudio gratuito
En Perseus Financiera analizamos tu caso y te decimos qué opción te beneficia más: renegociar, cambiar de banco o buscar una solución alternativa.


Dación en pago: entregar la casa para cancelar la deuda
Novación: renegociar tu hipoteca con tu banco
Subrogación: llevarte tu hipoteca a otro banco
¿Qué te conviene a ti?
¿Tienes dudas? Te hacemos un estudio gratuito